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| 6.11 Cristóbal Balenciaga | ||||||
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A la muerte de Cristóbal Balenciaga, los alumnos más aventajados de este gran maestro se independizan y asumen el nuevo liderazgo para los nuevos tiempos a los que se supieron adaptar: Givenchy, Ungaro, Paco Rabane. Chanel, que fuera asidua proveedora de los establecimientos Balenciaga, continúa con su propia casa hasta la actualidad, como casi exclusivo ejemplo de independencia creadora. A Givenchy se debe no sólo la divulgación de la mejor opinión crítica sobre el maestro sino la continuación de lo que fue la filosofía Balenciaga y sus líneas maestras en la confección. En la actualidad existe la firma BALENCIAGA como marca comercial de productos de moda. Balenciaga es una gran maestro del oficio y de la profesión (los demás son diseñadores, dijo Chanel para distinguirlo a él con total precisión), de la alta costura y de la moda. De los españoles, el más grande. Pero es, además, una larga historia de moda por sí mismo, por su personalidad convertida en mito, y porque él vistió a los más grandes personajes de la historia que le era contemporánea. Cuentan las propietarias de esos vestidos Balenciaga que los transmiten de madres a hijas y que vuelven a vestirlos sin un sólo arreglo, sin una transformación. |
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Desde el punto de vista de los profesionales de la moda en España (un punto más que diferente al de París, Londres, Nueva York o Tokio), algunos tenemos la apenada impresión de haberle conocido a Balenciaga en un tiempo en que el acceso al conocimiento lo teníamos bastante restringido. Nos hubiera ayudado mucho a todos si hubiera vivido al menos dos veces, dándonos tiempo a que su conocimiento nos hubiera instruido mucho más. Balenciaga es un gran libro de texto que mantenemos casi cerrado; sin ser francés, París ha aprendido de él más que nosotros. Por esta razón, en España, y por otras en otros países, razones misteriosas y aún no descifradas, Balenciaga representa también un mito, un ser con influencias subliminales y contundentes a la vez. En Madrid le preguntaron una vez a Hubert de Givenchy qué perfume usaba. Ho Hang de Balenciaga -dijo-, me pongo un poco en el hombro y siento que Cristóbal me protege.* También Hubert de Givenchy dirá: He tenido dos privilegios en mi vida: haber sido el amigo de dos personas de un talento remarcable, Cristóbal Balenciaga y Audrey Hepburn. Cada una me dio algo excepcional que a día de hoy todavía llevo conmigo. |
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* Laura Luceño, Museo del Traje, CIPE, Madrid, 2009. |
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Historia del Vestido y de la Moda |
ISBN 978-84-88615-19-1 Depósito Legal V-4809-2009 |
(C) Maria de Perinat, 1997 |