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4.1 La indumentaria femenina
En la indumentaria femenina, aparece la
falda de amplísimo vuelo soportado por una armadura de ballenas
(extraída en verdad de la ballena) que forma la llamada cesta. Hasta 1780
las faldas son exageradamente amplias. Su incomodidad estará ya en desuso a
finales del siglo (con la Revolución francesa).
La bata
es un vestido nacido precisamente en estos tiempos; un "vestido a la
francesa" que en España se llamó bata.
Larga y abierta por delante, nos permite ver la falda de debajo. En la
espalda, partiendo del escote, los pliegues planos se abren hasta el bajo
del vestido a modo de cola.
Otro ejemplo nacido en Francia como
“robe a la polonaise” es característico de la época. En España se llamó
la polonesa,
y estuvo "de moda" durante el reinado de Carlos III. El rasgo más
característico de este vestido fue la falda abullonada en tres partes por
medio de un cordón deslizante. Una identidad española de esta
polonesa
la dan elementos decorativos, como el drapeado de las hombreras que tapan
las costuras de los hombros.
Ya a finales del XVII, y también a través de
Francia, se ven en España vestidos "a la inglesa". Ejemplo de ellos es el
vestido baquero. Trae una novedad que consiste en incorporar las
ballenas propias de las cotillas dieciochescas al cuerpo del vestido, que
cierra por delante. Al igual que en la bata, la falda del baquero
va abierto por delante, dejando ver una falda interior.
El conjunto formado por la casaca
femenina y la falda basquiña era un vestido común de
la mujer en la primera mitad del XVIII.
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