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Al éxito obtenido con el velo Knossos le
sigue la presentación el vestido Delfos, que le daría la
fama mundial. Como hemos dicho al principio,
el vestido está basado en el plisado Delphos y es una
prenda de seda plisada que posee esa exclusiva elegancia de adherirse al
cuerpo femenino de una "forma natural".
El corte del vestido es muy sencillo y se
estructura sobre cuatro trozos de tela de igual tamaño que se cosen
entre sí uniendo los anchos, dando lugar a una funda cilíndrica de igual
anchura que altura. Esta túnica se ajusta a los hombros mediante el
cosido del borde superior de la tela y deja, lógicamente, una abertura
central para introducir el cuello y dos laterales para la entrada de los
brazos.
Los primeros Delphos fueron réplicas del
chiton, la túnica que viste el bronce del
Auriga de Delfos
(Ca.476 a.C.) y la misma túnica que visten algunas
korai (vírgenes) griegas. Sobre el modelo original (prototipo
patentado) haría posteriormente pequeñas modificaciones, como el aumento
del número de piezas de tela utilizadas en su confección, que pasó de
cuatro a cinco para permitir que el vestido pudiera ser llevado por
mujeres de talla más robusta; un cambio en las medidas introducido por
la señora F. Gozzi, directora del taller de moda del palacio Orfei (su
taller veneciano), a partir de 1920. Por aquellos años añade las
etiquetas con los logotipos de la marca Fortuny. De hecho, la mayoría de
los Delphos comercializados a partir de 1919/1920 lleva la etiqueta
FORTVNY DEPOSÈ.
Todos los Delphos son esencialmente
iguales pero, al ser piezas únicas, ninguno es idéntico al anterior.
Además, la flexibilidad morfológica del modelo permite que las mangas
sean cortas o largas y los escotes de distintos tipos; que tengan
sobretúnica o no, y con diferentes largos. Cuando el vestido se prolonga
hasta el suelo, terminando de forma abierta y redonda en la base, ésta
se llama a toda rueda.
Si el Delfos lleva mangas, las
aberturas laterales se unen con los bordes del escote por medio de una
lazada para facilitar los ajustes de aquellas. Como cierres se emplean
cuentas de vidrio de Murano, fabricadas ex profeso para el Delphos,
único elemento de adorno del vestido, insertadas en un cordoncillo de
seda a lo largo de bordes y costuras laterales.
Fortuny diseñó también túnicas, abrigos,
chaquetas, además de velos y chales, para acompañar a los vestidos
Delfos.
Algunas de las mujeres más elegantes del
mundo, posaron con modelos Delfos en prestigiosas revistas de
moda. |