INTRODUCCION
Hay que tratar una prenda
de piel con el cuidado y respeto que merece una prenda de lujo. Cuando
no se usa, debe colgarse en una percha de madera, asegurándose de
que ésta sea del tamaño correcto; si es demasiado larga,
puede deformar la parte superior de las mangas y, si es demasiado corta,
la línea de los hombros. Si la prenda no se utiliza durante un largo
periodo de tiempo, debe guardarse cubierta con una funda de tela.
La prenda no debe ensuciarse innecesariamente.
Al mojarse tiene que secarse de forma natural y sin exposición directa
al calor. Las prendas de piel no deben tampoco secarse delante del fuego
o colgadas en un radiador.
No debe permitirse que se les pongan
pegatinas (como, por ejemplo, de propaganda o benéficas), ya que
el adhesivo puede afectar al color y/o al acabado.
En la mayoría de las prendas
de piel de alta calidad, hay etiquetas indicativas de su mantenimiento
que es conveniente respetar. Algunas de ellas permiten el uso de un trapo
húmedo, una goma de borrar u otros tratamientos.
Sin embargo, el secreto del cuidado
de estas prendas en casa es hacerles una pequeña comprobación.
La prenda puede reaccionar de forma inesperada, por lo que es importante
comprobar cada una individualmente. Se puede hacer en una zona interior,
por ejemplo, el reverso de la solapa de un bolsillo. Si tiene tendencia
a perder el color, ha de pararse inmediatamente ya que esto indica que
el tratamiento no es el adecuado. Debe inspeccionarse la área de
la prueba antes de empezar el tratamiento en el exterior de la prenda.
Si se ha mojado la superficie, ésta debe estar totalmente seca antes
de ser inspeccionada.
Cualquiera que sea el tratamiento,
debe hacerse zona por zona, intentando tratar cada una durante el mismo
período de tiempo. Si se utiliza un producto comercial, deben seguirse
al pie de la letra las instrucciones del fabricante.
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A.1. Curtidos de Flor o Napa
Es fácil distinguir
sí un curtido está acabado o no mediante la acción
de poner una gota de agua en una zona no visible, si ésta es absorbida
rápidamente oscureciendo el curtido, no está acabado; si,
por el contrario, el agua se queda en la superficie, entonces está
acabado o ha sido tratamiento con un producto repelente al agua.
Un curtido acabado se puede limpiar
en casa pasando simplemente un trapo húmedo por su superficie. Si
la suciedad es más resistente, se puede utilizar una solución
de lavaplatos disuelta (1% de solución). Después de utilizar
el trapo húmedo, deberá lustrarse con uno suave y seco. Este
tratamiento es adecuado para todo tipo de curtido, sea bovino, ovino o
de otro tipo cualquiera, ya que se limpia el acabado y no el substrato.
Se pueden ocultar las áreas
desgastadas mediante acabados comerciales, que se venden bajo la marca
Miss Dylon o Lady Esquire. Estos productos se comercializan con una amplia
gama de colores, pero si no se puede conseguir un determinado tono, para
su obtención pueden ser mezclados los tonos de la misma gama. El
producto se aplica a la zona desgastada, y cuando está seco se puede
aplicar una segunda capa si se precisa. Antes de empezar es conveniente
comprobar que el tono es aceptable, si no la reparación resultará
peor que el problema original.
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A.2. Curtidos afelpados o ante
Se incluyen en esta categoría
pieles ovinas curtidas, afelpadas o serrajes afelpados. Cuando son nuevas,
es conveniente tratarías con un aerosol fluoro - carbónico,
por ejemplo, el Scotchguard, que aumentará la resistencia al agua
y al aceite, pero puede causar un oscurecimiento general de la superficie.
Debe rasparse el afelpado de vez
en cuando con una esponja seca o un cepillo de púas suaves para
ropa. Es preferible hacerlo cuando el afelpado está ligeramente
húmedo, por ejemplo, después de exponerlo al vaho del cuarto
de baño. Nunca debe utilizarse un cepillo para ropa con púas
duras o de alambre, y en ningún caso debe humedecerse con un chorro
de vapor.
La lluvia puede causar un oscurecimiento
temporal mientras el afelpado esté húmedo, pero normalmente
recuperará su color original al secarse. A veces, la zona mojada
sigue oscura, pudiéndose remediar con un raspado. En ningún
caso debe considerarse un defecto. Este fenómeno suele pasar cada
vez que se moja la superficie; una aplicación con aerosol de un
producto repelente al agua evitará esto, por ejemplo, con el Scotchguard
o el Swadeguard.
Si la mancha sigue una vez raspada,
es señal que el colorante se ha dispersado. En este caso, no es
posible restaurar la uniformidad del color y será necesaria la intervención
de una tintorera especializado en pieles.
Si la suciedad es muy profunda, puede
eliminarse mediante el uso de un trapo engomado, por ejemplo, el Swadegroom.
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A.3. Lavado en seco
Una prenda de piel debe ser
limpiada profesionalmente antes de estar realmente sucia, aunque no debe
hacerse innecesariamente. El afelpado debe rasparse, y en los curtidos
de flor simplemente pasar un trapo. Si la prenda forma parte de un traje,
deben limpiarse todas sus piezas conjuntamente. Lo hará una tintorera
especializado en pieles, ya que tienen el equipo adecuado y el personal
profesional necesario. Bajo ningún concepto deben utilizarse máquinas
automáticas.
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