Serie B. Los secretos del Manu, paso a paso; y el Proyecto AMARU
La Expedición AMARU
Una
antigua leyenda ... que
convoca a la selva del Manu o cómo el cuento del Paititi ha pervivido por
varias latitudes.
De cómo el actual equipo
Amaru coincide en torno a un mismo proyecto.
El profesor Zubrinskii y el
alumno peruano que un día le refirió lo que su padre le había contado;
el General Muñiz, de la fuerza aérea de Perú, que sobrevoló repetidas
veces la selva del Manu; el médico Neuenschwander, de Arequipa, uno de
los exploradores asiduos del Paititi; el cura (salesiano) Polentini, párroco
de la región, que todavía mantiene viva su ilusión de encontrar la
antigua ciudad; el filósofo, político (ex-gobernador de Cuzco) y arqueólogo
Theo Paredes, que posee, junto con el arqueólogo cuzqueño Orellana,
versiones y testimonios directos sobre la leyenda explicados por los
propios nativos; el ingeniero agrónomo Abel Muñiz, famoso rumbero (guía)
para muchos exploradores de esta región, unos de los más importantes
colonos de esta selva, hijo del general Muñiz (citado antes); el
ingeniero peruano Fernando Ortega, que recopila en su novela (Paykikin, la
última ciudad inca) todas las aventuras de los modernos buscadores de la
ciudad perdida y que, con su libro, suscita la empresa conjunta de la
editorial que lo publica (EDYM,
España) y la empresa estadounidense GLOBRES
(prestigiosa entidad privada, dirigida por Gustav Grabscheid, dedicada a
organizar expediciones científicas en todo el mundo), que ya desde hace años
colabora con los arqueólogos cuzqueños citados aquí; el realizador de TVE, Darío Herreros, editor del libro de F. Ortega e impulsor de la
Joint Venture proyecto AMARU
- producción audiovisual. Primer encuentro de Darío Herreros y Gus
Grabscheid, con los científicos rusos (en Moscú y San Petersburgo, 1998)
interesados en participar en este proyecto de expedición. Biografía de
los científicos y entidades que intervienen. Proyecto AMARUDocumentación previa,
exposición y desglose del proyecto. Región del Alto Madre de
Dios: descripción geofísica de la región del Alto Madre de Dios,
subcuenca originaria del Alto Amazonas; la ceja de selva y el inicio de la
llanura de selva. Plano general de la Reserva de la Biosfera del Manu.
Making
off
(del desarrollo del proyecto AMARU)
Preparación y logística de las sucesivas
expediciones. Descripción de las entidades que la conforman: El equipo
GLOBAL y el grupo de científicos peruanos; el equipo de la editorial
EDYM; la Sociedad Geográfica Rusa y la Universidad Europea de San
Petersburgo; el diario El Comercio, de Lima. Viajando desde cada
origen de los expedicionarios hasta reunión en Villa Carmen.
EncuentrosEncuentro con los nativos y
colonos; aclimatación y preparación para condiciones de vida en la
selva. Planificación de las
expediciones, que se desarrollan de forma simultánea, dividiendo la
expedición en cuatro equipos de científicos y técnicos, coordinados y
abastecidos desde una misma base: Villa Carmen. Este centro logístico, en el
interior de la selva del Manu, cuenta con accesos transitables desde
Cuzco, para vehículos todo terreno y camionetas; con instalaciones
hoteleras, con una potente emisora de radio y con un aeródromo para
avionetas.
De Villa Carmen a Mameria
La ruta de PusharoSegundo equipo AMARU y segunda fase de la expedición, en la que se intenta
encontrar la relación entre los petroglifos de Pusharo y su entorno geográfico,
investigando en la razón por la que los petroglifos están donde están;
mapa de la región: accesos, rutas y conexión entre los petroglifos y
otros restos arqueológicos de su alrededor.
Misión ShintuyaLa más moderna incursión
misionera en la selva ha sido ésta de Shintuya, que ha servido de
contacto permanente con las étnias de los Maschos y Paco-pacoris durante
los últimos cincuenta años. El salesiano Polentini (que actualmente vive
en Lima y que ya está colaborando en el equipo AMARU)
fué párroco de esta misión. Estos contactos con los indígenas nos han
mantenido informados acerca de la "actualidad del mundo de Paykikin".
Desde Shintuya partirá el
tercer equipo de científicos y técnicos haciendo el camino principal,
remontando el Alto Madre de Dios, hacia lo que muchos expedicionarios
suponen que son las inmediciones del Paykikin. El centro de esa localización
son las pirámides de Paratoari. Nuestro equipo Amaru lleva más
de seis años trabajando en esta zona y hemos escuchado de los nativos una
serie de historias sobre ciudades de piedra cubiertas ahora por la
vegetación, y que ellos consideran como lugares sagrados. Hace muchos años
la expedición de los esposos Cartagena se perdió más allá de Mameria y
tuvieron que rescatarlos con helicópteros. Y hace unos veinte años unos
muchachos periodistas europeos fueron muertos por los nativos en el río
Nistrón.
Rumbo a lo desconocidoDesde Shintuya partirá el
cuarto equipo AMARU en otra
dirección, directamente hacia la localización AMARU-Paykikin;
es decir, el lugar que según nuestras propias investigaciones señalamos
(sólo nosotros) como punto de máximo interés.
Esta es una región, en la
parte alta del río Piñi-Piñi, inexplorada hasta el momento. Por su
lugar estratégico y por su situación en un punto de muy difícil acceso,
a la vez que por su extraordinaria belleza (cualidades estas tan
codiciadas por los incas para fijar sus centros), puede considerarse como
el lugar más adecuado para el emplazamiento del enigmático Paykikin; ese
centro administrativo, cultural y religioso, que pudo ser la reserva inca
inconquistada, tal vez anterior a ellos y tal vez posterior también.
Por imposición de los jefes nativos (y también por cierta reserva nuestra) siempre en las expediciones llevamos un shamán y observamos de forma estricta los rituales indígenas, con todo respeto a sus creencias y a su cultura. Con demasiada frecuencia estas selvas altas se encuentra envueltas en una espesa masa de nubes, impenetrables a la vista, que hacen imposibles los vuelos con helicópteros o avionetas; las nubes aparecen y desaparecen en escasos minutos y son especialmente abundantes al amanecer; ello trae como consecuencia el gran desconocimiento de cuanto pueda ocultarse bajo esas nubes y entre los árboles. Mucha paciencia y mucha suerte son lo necesario para cualquier exploración aérea del terreno.
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Edym Multimedia / Proyecto audiovisual Amaru