OBJETIVACIÓN CINEMATOGRÁFICA, EL DOCUMENTAL
© Darío Herreros Rueda, 1993
© Edym, Es., 1997.

Estudio comparado de las cinematografías de GRIFFITH y EISENSTEIN. El arte cinematográfico de la ficción y la realidad.

 

introducción

 

PRIMERA PARTE / La libertad de elección

1.1 La elección del audiovisual como medio de expresión

1.2 Elección de contenido/extracción de la realidad

1.3 El cine y la existencia. Evocación del mundo. Dilema realidad-ficción

1.4 La decisión comunicativa: el propósito de la obra. La toma de conciencia y la toma de partido. La necesidad de una ideología. La necesidad de ideas para producir obras. La decisión de la "altura" de una obra y el mantenimiento en ese nivel

1.5 La aventura de la expresión audiovisual. El resultado de la imagen reproducida/proyectada. El impacto en el receptor. La exploración / provocación / experimento. La necesidad de conmover

1.6 La subjetivación de la realidad (documental) como consecuencia de la elección y expresión audiovisual

1.7 El documental como antesala del cine de ficción. La vida está en el documental

 

SEGUNDA PARTE / Estructura de los lenguajes

2.1 El lacónico lenguaje de las cosas: relación expresiva entre objetos: animados, inanimados 

2.2 Relación entre objetos y personas 

2.3 Relaciones de personas entre sí 

2.4 La expresión de sí mismo. El lenguaje del cuerpo humano; el lenguaje autónomo y el lenguaje voluntario 

2.5 El lenguaje hablado o escrito de los personajes en la narración documental 

2.6 El lenguaje de los ambientes

2.7 La expresión a través de los colores y la luz. El lenguaje de las sombras

2.8 El montaje 

6. El lenguaje de los ambientes

Después de este repaso por el lenguaje de las cosas, por la forma en que cada posible objeto cinematográfico nos habla de sí mismo, de cuánto tenemos que hacer para comprenderlo y de, una vez incorporado ese mensaje a nuestra conciencia, transmitirlo a los demás, hemos visto que el lenguaje de esas cosas atiende también a las relaciones de las cosas entre sí, a su mundo relativo. 

Esos mundos, cada uno de ellos podemos definirlo como un gran complejo de relaciones afines. A cada uno de ellos lo llamamos medio ambiente.

Ésta es, por tanto, la última atención que prestamos al lenguaje y a su estructuración. El conjunto de expresiones que definen un gran complejo de relaciones afines es el lenguaje del medio ambiente. Ese lenguaje nos habla de lo que es el gran complejo, nos expresa su naturaleza, su constitución, su funcionamiento, lo que le es propio y aquello que lo distingue de los demás mundos. El cabal entendimiento de este lenguaje nos ayuda a conocer más aproximadamente ese mundo, a comprenderlo y a saber diferenciarlo; por otra parte, el correcto uso de su lenguaje, la terminología más apropiada y la sintaxis fiel, nos ayudará a expresarlo con veracidad y con justeza. 

Nótese que los ambientes son el más frecuente campo de trabajo para el documental audiovisual. 

En ese mundo, en ese ambiente, se incluyen todas las cosas que se relacionan; y lo precisan y delimitan con el conjunto de sus relaciones que son afines entre sí. Hablamos de afinidad entre las relaciones, no entre las cosas; no son relaciones de afinidad sino afinidad de relaciones, es decir relaciones que se pueden relacionar.

De acuerdo a esta definición podemos distinguir cuatro medios ambientes distintos: El medio natural, el medio industrial, el urbano y el medio ambiente íntimo y personal.

No es el momento de hacer una descripción de cada medio con el fin de que el documentalista pueda hacer uso de un manual de trabajo para cada documental en cada uno de esos medios. Conocerlos bien le lleva a cada ser humano toda una vida. El documentalista, como venimos recalcando para todo cineasta, deberá ser un atento observador que materialice en el film sus propias observaciones en el medio que filma. Únicamente se pretende establecer un Norte en cada medio, en cada gran mundo, por el que el documentalista se guíe como un buen aventurero, sin perderse.
Ese Norte es su punto de mira, algo que mantendrá siempre en el objetivo de su cámara cuando la emplace ante la Naturaleza, el hogar, las fábricas o las ciudades. 
 
 

El medio natural: libre albedrío.

En este medio la afinidad de esas relaciones, su denominador común, podría ser lo que llamamos libre albedrío de las cosas. Las cosas están en el medio natural antes de que el hombre las ponga allí y en ese medio se relacionan sin que ni la voluntad ni la razón del hombre intervengan. Tanto la existencia y presencia de ellas como su vida en la Naturaleza, en el medio ambiente natural, se da en libre albedrío.
La libertad en que se mantienen las conserva, las hace nacer, crecer, morir, y volver a nacer. Es la armonía del orden como del caos. 
Esa característica definitoria de las relaciones en el medio natural y los objetos que se relacionan son abarcados por las más grandes dimensiones dentro de nuestro universo, tanto en el macrocosmos como en el microcosmos; desde el mundo subatómico y el intracelular hasta el espacio exterior poblado de estrellas.
 
  

El medio industrial: producción, cambio, reforma.

En el medio industrial la afinidad de las relaciones, lo común a todas las relaciones que se dan entre las cosas, será aquello que conlleva nuestra actividad de seres creativos y transformadores: producción, cambio, reforma de las cosas. El trabajo es el producto del esfuerzo, en Física. No veremos trabajo si antes no vemos esfuerzo. Esta es una ley básica en el documental industrial.

Ejemplo : Siempre me viene a la mente el ejemplo que me parece más descriptivo para esta ley del documental industrial: Una acería que ocupa un gran parque industrial, con ferrocarril, camiones de gran tonelaje, tendido eléctrico de alta tensión, ingentes cantidades de lingotes de hierro apilados aquí y allá,  con fuertes golpes, bocinas y motores que suenan salteados sobre un denso ruido de fondo, un zumbido sordo permanente. Visto así, los altos hornos, los galpones grises, grandísimos, ofrecen un panorama inquietante, dentro del cual "parece" que algo muy importante ocurre. ¿Pero qué es? ¿En qué consiste exactamente? No podré contestar a la gran pregunta si no me acerco a allí donde el quehacer industrioso de los obreros, las máquinas, el fuego, la energía "transforman" el arrabio en adobes incandescentes, en lingotes, en láminas, en alambres; allí dentro el mineral se transforma en hierro fundido, el alambre sale de la hilera y la chapa se aplana en el tren de laminado. Allí dentro está la esencia de la industria; ver el producto, fuera, no es suficiente.
Lo mismo ocurriría en una carpintería, en una fábrica de tornillos o de tubos de TV.
 

El medio urbano: estructuración, convencionalismo, normalización, intercambio.

Aquí las cosas están en el polo opuesto al del medio natural. En contra del libre albedrío aquí impera la racionalidad; todo en la urbe existe porque el hombre lo ha puesto allí y de una manera determinada. El espacio y el tiempo están organizados a voluntad del hombre para determinar el esquema de su vida diaria y obedecer a esa determinación. Pero, además, tal estructuración de las cosas es adoptada por el hombre- grupo, por lo que conviene a muchos, por la relación de muchos, y obedece a lo convenido por ese grupo llamado "población". Lo que se sale fuera de estos cánones es antiurbano. 
En último término recordemos que aquí el hombre es el sujeto agente de todo (también paciente en mucho) y que el hombre es el ser más relacionado y el que posee la mayor riqueza de lenguajes. Es por tanto el medio urbano donde se da la mayor abundancia de relaciones, el mayor intercambio de comunicación y mensajes.
 

El medio ambiente íntimo: El hogar. La expresión de la indumentaria.
El ambiente personal.

Es otro medio ambiente donde el cineasta deberá ser siempre consciente de que el denominador común de toda la relación entre las cosas es aquello que las conecta más estrechamente con la persona. Deberá ser consciente de ello y mantenerlo como punto de mira, como una lente siempre puesta en el objetivo de su cámara mientras filma en ese ambiente, para identificar, describir, comunicar y destacar mediante esa óptica tanto lo propio como lo extraño a ese ambiente. La intimidad y la particularidad humana es lo más afín a todas las relaciones del hombre con sus cosas más próximas.
En cuanto a la indumentaria y al contexto personal más amplio que la indumentaria, eso que finalmente se viene llamando el look personal, lo trataremos aparte y más extensamente.