| Ensayo Historia |
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José Toribio Medina
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Edición facsímile de dos obras históricas en un sólo volumen, Descubrimiento del Río de Las Amazonas, del historiador chileno José Toribio Medina. Obra que fue editada (200 ejemplares) en Sevilla el año 1894 (facsímile del ejemplar número 198, procedente del Archivo General de Indias, Sevilla, España). Se trata del primero y más interesante ensayo histórico del viaje de Orellana. Contiene también el Manuscrito de la Relación del fraile Gaspar de Carvajal, compañero de viaje de Orellana por el Amazonas en el año 1542 (Facsímile del manuscrito original conservado en la Biblioteca Nacional de España). |
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| La obra | ||||||||||||||
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Se reproducen íntegramente los nueve primeros
capítulos de la obra de Medina, más el capítulo XI
(aquí numerado X), hasta allí donde culmina el viaje de descenso
de Orellana por el Amazonas; dejando para otros intereses la larga, histérica
e histórica diatriba sobre la acusación de traición
de Orellana a Gonzalo Pizarro, su defensa ante el Consejo de Indias, su
intercesión ante el Emperador, y dejando también para otro
momento nuestro el segundo viaje de Orellana, el de su atracción
fatal por la Amazonía, a donde regresó y donde encontró
finalmente la muerte. |
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El autor |
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José Toribio Medina fue un preclaro ejemplo de erudición de los que ya son escasos en nuestros días, suponiendo que nuestra sociedad de prisas y de especulación le permita vivir a una persona como ésta. Natural de Santiago de Chile, donde nace en 1852, es seguramente el más eminente y fecundo historiador de su país; sus publicaciones rebasan el medio millar y representan una contribución extraordinaria a la comprensión entre todo el mundo hispánico. Además de historiador fue etnógrafo, arqueólogo, bibliógrafo, filólogo y numismático. Fue miembro de la Academia Española de la Lengua. Como chileno, naturalmente, dedicó un gran trabajo a Ercilla y su Araucana y a la historia prehispánica de Chile; son también especialmente valiosos sus escritos sobre la imprenta en América, la Inquisición en América y Filipinas, el navegante-descubridor Sebastián Caboto y sobre Juan Díaz de Solís. |
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Estructura y contenido del libro |
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CAPITULO I
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CAPITULO II
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CAPITULO III
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CAPITULO IV
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CAPITULO V
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CAPITULO VI
El viaje, propiamente dicho, de Orellana por el Amazonas. Con el manuscrito de la Relación a mano y un mapa al lado, el lector puede seguir el recorrido de la expedición y contrastar los datos que otros investigadores (Ortigueira, por ejemplo) interpretaron y lo que interpreta el propio Medina. Si además de esto se tiene la suerte de realizar en persona dicho recorrido, las satisfacciones serán incontables, pero una muy especial consiste en contrastar datos de la Relación y los de sus comentaristas con los de la tradición popular hoy en los lugares de Francisco de Orellana. |
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CAPITULO VII
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CAPÍTULOS VIII y IX
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CAPITULO X
(XI
en la obra original) |
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La Relación |
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Se trata de la primera vez que el manuscrito de la Relación sale a la luz pública a través de una impresión. Con sumo primor, hoja a hoja, hemos fotografiado las treinta y una páginas del cuadernillo que el Duque de T'Serclaes poseyó, con tanto interés como el que en su día tomara el insigne historiador chileno al recibir el encargo del Duque. Desgraciadamente, el preciado documento pasó por manos de un encuadernador que recortó los folios, llevándose en la cuchilla parte de la tinta del escribano; por ello hoy las hojas están ligeramente mutiladas en los bordes. Pero poder seguir a ojo la narración en el propio manuscrito es el premio reservado al lector que haya llegado hasta ahí, incomparable con cualquier otra recompensa. Exclusivamente así, y de ninguna otra manera, puede percibirse la importancia que tiene el relato que fray Gaspar hace del viaje. No se trata de una obra literaria menor sino de una narración con personalidad, una pieza que cautiva al lector tan pronto como se adentra en su denso contenido. Hay páginas que se hacen especialmente hermosas al imaginar cómo las escribiera aquel fraile; las iniciales, en las que se percibe ese sentimiento del autor que habla de su paisano Francisco, joven de su Trujillo natal, decidido, generoso, valiente y, a ojos de Carvajal, bueno; las finales, donde el fraile camina imparable por cada línea: es realmente una gran aventura lo que relata. Pero son las 25 y 26 de la Relación las que hacen a este fraile un prometedor novelista de ese siglo XVI, cuando habla de las amazonas. De haberse estado quedo cerca de un tribunal de la Santa Inquisición no le hubiera faltado mucho para llegar a la hoguera por ello. ¡Un fraile hablando de las amazonas! Mucho debió hablarse de ellas durante el viaje, porque, además de que Carvajal dice que ya antes les habían dado muchas noticias de ellas, lo cierto es que el modo en que en esas páginas escribe sobre el mito–realidad ("que éstas vimos de las amazonas") tiene un estilo más limpio, como si antes de escribirlo hubiera sido más elaborado que el resto; puede que efectivamente el indio se lo refiriera muy largo y sabido. Lo cierto es que Carvajal le aplica notable dedicación al tema, más de lo que posteriormente se le dedicó, quizás por temor al Inquisidor o por pudor simplón o miedo al ridículo. Nuestra lectura del manuscrito está basada en la que hace el propio José Toribio Medina; a él se debe el contenido literal de aquellas zonas oscuras, ilegibles o desaparecidas del cuadernillo que custodia la Biblioteca Nacional en Madrid. En algunos pasajes, Medina prefiere transcribir lo contenido en la otra copia, la de Muñoz, que él tuvo a mano; no hay entre esa versión y ésta diferencia sustancial. En la nota número 4 de Medina, él hace referencia a la autoría de este manuscrito y suscita interés por estudiar el tema más a fondo. La otra copia de la Relación contiene más datos y ciertas "correcciones" sobre los de ésta. Ello nos hace pensar que aquella será posterior, aunque sea de la época, pero el hecho de que exista esa segunda (y acaso una tercera) llama más la atención sobre la enorme importancia que tuvo en aquel tiempo la obra de Carvajal, no sólo en documentar jurídicamente la defensa en pro de Orellana sino en cuanto a información pura del viaje. Hemos vertido a caracteres de imprenta la misma letra del manuscrito, numerando las líneas y conservando íntegras las páginas del original, para que cualquier lector pueda seguir éste con facilidad. En el reverso de la portadilla del manuscrito está fotografiado el apunte que en él se hizo: donación del Duque de T'Serclaes a la Sección de Manuscritos de la Biblioteca Nacional en el año 1961. Este es, por tanto, el ejemplar que, en coedición con la Biblioteca Nacional, ofrecemos en facsímile. En la última parte de este libro va un añadido documental tomado de la obra de Medina; él es primero en interesarse por ofrecernos méritos de Orellana, y sobradamente lo consigue. Ya en anterior ocasión estudia al personaje antes del viaje por el río; pero en este caso el documento que presenta viene a sumar una mayor importancia, porque se refiere al Orellana ciudadano de Guayaquil, informándonos de sí mismo y por su personal testimonio. También lo hace en la primera nota a la Relación de Carvajal. El segundo documento, la probanza de Cristóbal de Segovia, es el más interesante, a nuestro entender, de los interrogatorios que en forma testimonial se producen en Isla Margarita, por iniciativa de Cristóbal de Segovia, miembro de la expedición, (y otros compañeros más, que también lo hacen) ante los Alcaldes de la ciudad. El declarante pretende expresamente dejar claro, además de sus méritos y de la confianza que él merece, lo que fue la actuación de él y de sus compañeros en el largo viaje de Quito al Atlántico. Incluso al lector actual le aclararán dudas estos testimonios; pero sobre todo es su interés sicológico lo que valoramos, porque son el testimonio de unos hombres acerca de sí mismos, serenamente, con el ánimo calmado, después de una gran aventura; quizás, casi seguro, después que su mente, sus sentidos, toda su personalidad, haya sido fuertemente turbada a lo largo del gran río, con todas las dificultades habidas y todas las maravillas contempladas. El curriculum del propio Cristóbal de Segovia, el promotor de tal testimonio, es digno de ser repasado para darse cuenta de lo que era un "conquistador" de verdad, de los de aquellos tiempos. |
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Darío Herreros. Editor. Valencia, España. Septiembre de 1992. A los 450 años del viaje de Francisco de Orellana por el río Amazonas. (C) Edym, España, 1992-2005. ISBN 84-604-4513-5 DEP. L.: V-3661-1992 España. |