Santa Teresa

Un hermoso barrio en las afueras de Río de Janeiro

Septiembre de 2007.

Hay varios modos de conocer una ciudad. Sumergirse en el centro comercial o turístico de la misma no es una opción para descartar pero no es la única. A veces las grandes ciudades tienen gratas sorpresas que nos están esperando en las afueras. No es el caso de los viajes hechos contra reloj, los de equis días por equis noches y con programa cerrado; más bien estas opciones son reservadas a los viajes tranquilos, a los viajes de los trotamundos.

Y en todo caso, pasear por las afueras de una gran ciudad también ofrece un punto de vista nuevo sobre ella: conocerla desde cierta distancia; situándose el observador en una posición superior, en la cual ya la ciudad no le impone su grandeza agobiante.

 

Santa Teresa es el barrio de Río que comienza a espaldas de la moderna Catedral. Desde aquí, por encima del viaducto que llaman los Arcos de Lapa, un antiguo tranvía (bondinho) lleva a las colinas por donde se extiende el barrio. Hay bares, cafés, terrazas, restaurantes y posadas. Todos lugares tranquilos, en pocas calles, pero muy largas, que se doblan y desdoblan varias veces por las pendientes, ofreciendo preciosas vistas de la ciudad, la bahía de Guanabara y el Pan de Azúcar. 
 


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Algunas recomendaciones

  • El carnaval en Santa Teresa es mucho más familiar que el de Río. ¡Pero todo un carnaval!

  • Algunas terrazas, en la placita del barrio e incluso durante el invierno local, pueden sorprenderte con una velada literaria, romántica y entrañable.

  • Un lugar para hospedarse puede ser la posada Vila Casa Nova. Pero mejor poner cuidado para que los dueños no te alberguen en cualquier habitación de la casa.

  • Alos pies de los Arcos de Lapa hay una escalinata amurallada de graffiti. ¡Una delicia! Son tan famosos en la zona que ya el sitio ha tomado el nombre del artista: Celaron. Puedes contemplarlos detenidamente en la Galería Virtual de Edym